Pasillo
Pasitos de amor
Al caer la tarde, las hojas de los árboles se movían con el viento en la plaza del pueblo. Sofía observaba con curiosidad cómo los habitantes comenzaban a reunirse para la gran fiesta. En ese momento, su abuela la llamó para que le ayudara a bajar un baúl con sus tesoros más valiosos. Al abrirlo, encontró fotografías, cartas y, sobre todo, un elegante sombrero que llamó su atención.
—Abuelita, ¿de quién era este sombrero? —preguntó mientras lo sostenía con cuidado.
Ella respondió:
—Ese sombrero perteneció al amor de mi vida... Hace muchos años, durante las fiestas del pueblo, conocí a un muchacho muy amable. Aquella noche bailamos por primera vez. Mientras bailábamos y conversábamos, nos hicimos muy buenos amigos. Al terminar la fiesta, me contó que debía marcharse a otro lugar con su familia y, antes de irse, me regaló este sombrero para que no olvidara aquella noche.
Pasaron muchos años. Cuando las fiestas regresaron al pueblo, aquel muchacho ya era un joven y yo me había convertido en una señorita. Nos encontramos nuevamente en esta misma plaza y, al escuchar un pasillo, volvimos a bailar como la primera vez. Cada paso nos hizo recordar los momentos que habíamos compartido cuando éramos niños.
La abuela sonrió y dijo:
—Así conocí a tu abuelo. Desde entonces, cada vez que escucho un pasillo recuerdo aquella noche en la que, paso a paso, comenzó nuestra historia de amor.
Desde ese día, Sofía entendió por qué su abuela sonreía cada vez que escuchaba un pasillo.
Autoras: Thalia Pinchao y Andrea Escobar
La obra: una parte A en do menor, de carácter nostálgico, que representa el presente, y una parte B en do mayor, más alegre, que transporta a la banda al pasado: la memoria de la abuela y su primer baile.



